LA ALCAZABA DE ALMERÍA
La Alcazaba de Almería es
declarada Monumento histórico-artístico, perteneciente al Tesoro Artístico
Nacional, es uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos musulmanes más
importantes de la Península. Sus casi mil años de historia nos ha permitido
conocer la evolución experimentada en la arquitectura civil y militar durante
la dominación musulmana en Andalucía, así como el origen y la evolución de la
ciudad.
SU HISTORIA
La ciudad de Almería fue fundada
en el siglo X por el rey Hakim como atalaya defensiva de la ciudad prominente
en ese momento, Pechina (de ahí el nombre en árabe Al-Mariyya Bayāna. La ciudad
tenía un castillo fortaleza o alcazaba y una muralla que rodeaba toda la medina
y los arrabales.
La edificación de defensa ubicada
dentro de la ciudad de Almería, exactamente en el barrio Pescadería. Una
alcazaba es una ciudadela construida en varios niveles que suele ocupar toda
una elevación de terreno. Tiene muros con torres de defensa, calles, casas y
mezquita.
la Alcazaba de Almería está
situada en un cerro aislado, es una sólida y extensa fortaleza con murallas,
formando un recinto cerrado sobre sí mismo. Por lo que respecta a su entorno
hay que señalar que el espacio protegido no ha sido invadido por el desarrollo
urbano, lo que ha permitido la conservación de estructuras y la obtención de
datos importantísimos para el conocimiento de los primeros asentamientos de la
ciudad.
En el año 995 Abderramán III
concede a Almería la categoría de medina. Es en ese momento cuando se comienza
a construir la alcazaba, que se extiende desde la cima de un montículo próximo
desde donde se domina la ciudad. Se construye también la mezquita mayor y las
murallas que rodean la ciudad. La alcazaba fue una fortaleza militar y al mismo
tiempo la sede del gobierno de la ciudad, que contaba con el mayor puerto de
Al-Andalus, bien protegido al abrigo de su bahía, y con un importante centro
industrial famoso por la fabricación de telas.
Se perfeccionó todo el conjunto y
se engrandeció con Almanzor y más tarde alcanzó su máximo esplendor con
Al-Jairán, primer rey independiente taifa (1012-1028).


